Relación entre la fascitis plantar y la alimentación


fascitis plantar

Nuestra alimentación tiene una relación directa con nuestra salud. Hay muchas dolencias y enfermedades que no relacionamos directamente con nuestra alimentación. Ejemplos como un dolor de espalda, problemas en las articulaciones o una tienen mucho que ver con lo que comemos y con nuestro peso.

¿Qué es la fascitis plantar?

La fascitis plantar produce un dolor muy intenso en la planta del pie debido a la inflamación la fascia plantar (que es la parte del pie que absorbe el impacto de la pisada). También protege a los dedos del pie de una excesiva flexión durante el ejercicio.

Por tanto, es una dolencia que se produce generalmente tras un exceso de ejercicio, especialmente si corremos. Si nuestro cuerpo no está acostumbrado a la práctica deportiva y sometemos a nuestros pies a una cantidad de impactos alta, puede ser que sobrecarguemos la zona de la fascia plantar. En este caso se producen múltiples microtraumatismos por el impacto insistente en la planta del pie en un corto espacio de tiempo, pudiendo incluso afectar a los dedos del pie.

Este tipo de lesiones son muy comunes en corredores (especialmente los que se someten a entrenamientos por encima de sus capacidades y los que realizar un estiramiento insuficiente). Además de la técnica de carrera, otros factores muy importantes son el calzado que se usa y el peso.

Quiero perder peso y me pongo a correr

Parece mentira pero en una consulta de nutrición vemos a muchas personas que padecen de una fascitis plantar. En los últimos años se ha puesto muy de moda el running y mucha gente cree que es una excelente forma de perder peso.

Si bien salir a correr es una forma excelente de realizar un ejercicio aeróbico, si padecemos un exceso de peso, no tenemos una adecuada técnica de carrera y el tono muscular de las piernas es insuficiente, tendremos todas las papeletas para sufrir una lesión que nos impedirá continuar con la práctica deportiva.

Esta es una de las razones por las que recomendamos realizar entrenamientos de fuerza en los inicios de una dieta de adelgazamiento y combinarlos progresivamente con entrenamientos aeróbicos. Y si nos sobra mucho peso (más de 10 kilos) intentaremos realizar ejercicios aeróbicos con un impacto más reducido en nuestras articulaciones (bicicleta o natación).

Cómo recuperarse de una fascitis plantar

Desgraciadamente, si sufrimos de una fascitis deberemos de detener la práctica del ejercicio que ha producido esta dolencia. Podemos actuar en diferentes niveles para recuperarnos y deberemos tener cuidado de que no se transforme en una dolencia crónica. Para ello:

  • Deberemos de realizar ejercicios de estiramiento y masajes.
  • Es muy recomendable acudir a un fisio para que evalúe el alcance de nuestra lesión y su tratamiento.
  • Un podólogo deportivo puede ayudarnos a elegir un calzado adecuado o evaluar si pueden ser necesarias unas plantillas.
  • Perder los kilos que nos sobran nos permitirá reducir el impacto en la planta del pie cuando volvamos a practicar deporte.

Si no paramos la práctica deportiva de impacto en el pie, corremos el peligro de aumentar la lesión e incluso de cronificarla, llegando a ser necesario un tratamiento con corticoides o incluso la inmovilización con yeso.





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