¿Aún no ha probado los baños con aceites esenciales? Aquí tiene 4 fantásticas ideas



En invierno el frío nos entumece y hay quien no tiene otra cosa en la cabeza más que entrar en calor. Y precisamente por eso hoy quiero inaugurar oficialmente… ¡la temporada de baño!

Ha llegado el momento de sumergirse en una bañera de agua caliente y dejarse embriagar por vapores aromáticos fantásticos para la salud.

Imagino lo que estarán pensando algunos lectores: el baño no es lo más sostenible del mundo en lo que a consumo de agua se refiere, y menos aún en un año como éste, en el que nos hemos visto golpeados por la sequía. Pero no le estoy diciendo que deba tomar un baño cada noche, ni mucho menos (como verá más adelante).

En invierno las bajas temperaturas son una amenaza para el organismo, los ejércitos de virus nos atacan vilmente y la depresión estacional nos acecha. Son suficientes razones para que de vez en cuando apostemos por un buen baño caliente, ya que sus beneficios sobre el ánimo y la salud están más que demostrados.

El baño desestresa y favorece la relajación, calma los músculos y las articulaciones doloridas, estimula la circulación sanguínea y abre los poros para una limpieza en profundidad. ¡Son todo virtudes terapéuticas! Por eso quiero darle algunas ideas para que convierta su cuarto de baño en un auténtico spa, al menos por un día.

Unas reglas básicas

No es la primera vez que lo advertimos: si bien los baños son excelentes para la salud, en exceso pueden debilitar la barrera cutánea. Esa es la principal razón (además de por no excederse en el consumo de agua) por la que no hay que abusar de ellos.

Yo le aconsejaría que nunca se dé más de un baño cada dos semanas.

Para que un baño propicie la relajación y la desconexión, la temperatura del agua debe situarse entre los 30 y los 37º C. A esta temperatura el agua es capaz de liberar tensiones, calmar y predisponer el cuerpo para pasar una noche tranquila y agradable.

En cuanto a la duración, no es aconsejable superar los 20 minutos.

El complemento perfecto para su baño

Para aumentar los beneficios del agua caliente, lo mejor es combinarla con las propiedades relajantes y terapéuticas de los aceites esenciales (AE).

Calmar, combatir el insomnio, aliviar las irritaciones cutáneas, hidratar la piel seca, poner freno a la celulitis, revitalizar el organismo… Hay diferentes tipos de baño para lograr toda clase de efectos; ¡quizá hasta le cueste decidir qué efecto quiere!

Ahora bien, hay que tener en cuenta ciertas precauciones, empezando porque no todos los AE están recomendados para su uso en baños calientes.

Las esencias dermocáusticas, por ejemplo, que queman literalmente la piel en contacto directo y sin una dilución adecuada (es el caso de la canela y el clavo, entre otras), están desaconsejadas para el baño. Y asimismo debe tener especial cuidado al utilizar AE fotosensibilizantes, como por ejemplo los cítricos. Lo mejor es utilizarlos sólo cuando no vaya a exponerse al sol en las horas siguientes.

Además, y esto vale para cualquier AE que elija, es importante evitar cualquier contacto con los ojos.

Cómo diluir los aceites esenciales en el agua

Otra indicación indispensable: como los aceites esenciales no son hidrosolubles (es decir, que no se diluyen en el agua) resulta imprescindible usar un dispersante. Y es que las gotas de AE no diluidas pueden acabar irritando la piel, ya que permanecen concentradas.

Pero no se preocupe: hay múltiples formas de realizar esta dispersión, y voy a proponerle algunas soluciones que podrá encontrar incluso en su propia cocina. Son untuosas, algo golosas y además también van a contribuir a la hidratación de la piel; hablo de la miel, la leche y la nata.

Sólo tiene que diluir los aceites esenciales previamente en alguna de estas tres sustancias (cuente 2 ó 3 cucharadas soperas por cada 20 gotas de AE) y después verterlo todo en su bañera. ¡Listo!

Y un truco extra: como la miel es pegajosa podrían quedar restos en su bañera tras el baño. Para evitarlo, mézclela con una cucharada sopera de aceite de argán.

4 ideas de baño con aceites esenciales

1. Baño antiestrés

  • 10 gotas de AE de lavanda verdadera (Lavandula vera o angustifolia), que es calmante, antiinflamatoria y descontracturante muscular.
  • 5 gotas de AE de manzanilla romana (Chamaemelum nobile), calmante, antiinflamatoria y analgésica.
  • 5 gotas de AE de nerolí o naranjo amargo (Citrus × aurantium), que equilibra el sistema nervioso.

Prepárese para sumergir cuerpo y mente en un profundo descanso gracias a esta combinación de aceites esenciales, envolviéndose en aromas suaves y agradables. Si le gusta variar, busque otras esencias con propiedades relajantes y diviértase probando nuevas experiencias aromáticas.

Naranja dulce, ylang-ylang, melisa, bergamota, mandarina… todos estos aceites se prestarán bien a este juego. Eso sí, antes de usar cualquier nueva preparación infórmese bien sobre su aplicación.

2. Baño para una piel de melocotón

  • 10 gotas de AE de rosa de Damasco (Rosa × damascena), de efecto regenerador, cicatrizante, reafirmante y tonificante.
  • 10 gotas de AE de geranio rosado (Pelargonium graveolens), cicatrizante y relajante.

Relájese en esta agua floral y disfrute todavía más de la experiencia esparciendo sobre el agua algunos pétalos secos de rosa. Cuando se envuelva en la toalla al salir sentirá una inmensa calma y la piel suave y sedosa.

3. Baño para un impulso de vitalidad

  • 10 gotas de AE de romero cineol (Rosmarinus officinalis CT cineol), que es tonificante a nivel general y específicamente para el sistema circulatorio y muscular, antiinfeccioso, antiinflamatorio y descongestionante.
  • 5 gotas de AE de ravintsara (Cinnamomum camphora), de efecto estimulante para el sistema inmunitario, antiinfeccioso, expectorante y tonificante circulatorio.
  • 5 gotas de AE de eucalipto radiado (Eucalyptus radiata), estimulante para el sistema inmunitario, antibacteriano, antiviral, antiséptico, antiinflamatorio, expectorante y respiratorio.

¿Ha cogido algo de frío o teme terminar siendo víctima de un resfriado o una gripe? Métase cuanto antes en la bañera y añada estas esencias para obtener unos vapores alcanforados y mentolados.

En caso de que ya esté resfriado o incluso si sufre sinusitis, sus vías respiratorias se liberarán. Y si se encuentra cansado este baño también le revigorizará.

4. Baño anticelulítico

  • 10 gotas de AE de ciprés (Cupressus sempervirens), que es descongestionante venoso y linfático, astringente y anticelulítico.
  • 10 gotas de AE de pomelo (Citrus × paradisi), de efecto circulatorio sobre el plano venoso y linfático, drenante, detoxificante y anticelulítico.

Estas esencias son capaces de estimular el retorno venoso, convirtiéndose por tanto en grandes aliadas en la “guerra abierta” contra la celulitis y la piel de naranja. Pero también son ideales para las piernas cansadas, los problemas de retención de líquidos y las varices.

Infusiones en el baño: posibilidades infinitas

Por supuesto, estas cuatro recetas que hoy le recomiendo son sólo algunas sugerencias. Las posibilidades de los baños aromáticos son simplemente infinitas, ya que la elección de esencias es prácticamente ilimitada.

Incluso, si así lo desea, puede utilizar infusiones en lugar de aceites esenciales y otros dispersantes como sales de baño o bicarbonato de sodio.

Mi consejo es que se tome su tiempo para elegir el baño que mejor responderá a sus necesidades y deseos. Abra los grifos, encienda algunas velas, cierre los ojos y deléitese embarcándose en un verdadero viaje de los sentidos… Eso sí, cuidado con irse demasiado lejos; ¡tarde o temprano tendrá que volver a la realidad!

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